Su campaña fue objeto de sabotaje por parte del gobierno callista. Sus aliados y simpatizantes eran reprimidos, asesinados, secuestrados, violados, arrestados, etc. José Vasconcelos era un fuerte opositor de los gobiernos de Obregón, Calles y Portes Gil, estando en la mira del Jefe Máximo.
José Vasconcelos, quien después de haber sido un destacado funcionario se retiró de
la vida pública para escribir, no sin haberse involucrado destacadamente en el movimiento estudiantil para pugnar por la autonomía universitaria, decidió lanzar su
candidatura para presidente de México, con un respaldo social “más estruendoso que
numeroso” de profesionistas, estudiantes universitarios y grupos principalmente urbanos, “todos contrarios a la hegemonía creciente de los callistas”. A pesar de la adhesión a Vasconcelos entre estos importantes sectores de las clases medias urbanas, el
PNR y “la maquinaria gubernamental” facilitaron el camino a Ortiz Rubio, y resultó
vencedor en las elecciones. Las protestas vasconcelistas fueron signifcativas, sin embargo “pronto se diluyeron”.
La campaña de José Vasconcelos fue recordada por muchos como la campaña de Francisco I. Madero en 1910, no sólo por el fraude y el sabotaje del que fue objeto, sino también por la ardua lucha que tuvo en contra del sistema político.
Con la muerte de Álvaro Obregón el 17 de julio de 1928 a manos de José de León Toral en el restaurante La Bombilla, se evidenció una crisis política que la pasada reelección había retrasado. A pesar de que en su último informe de gobierno Plutarco Elías Calles propugnó por que el país dejará atrás la época de los caudillos para pasar al de instituciones y leyes, en los hechos el dominio que ejerció sobre la política nacional, y que le valió el mote de “Jefe Máximo de la Revolución”, fue indiscutible. Esta dualidad de poderes, por un lado la “Jefatura Máxima” y por otro el Poder Ejecutivo, fue una característica del periodo que va de 1928 a 1936, año en que Lázaro Cárdenas decidió poner fin a esta situación mandando al exilio al general Calles. Si bien el poder de Calles no fue absoluto y, para 1934, tanto él como su grupo ya no contaban con el control de la clase política y mucho menos del país, su eliminación del escenario nacional fue relevante ya que inauguró uno de los element...
En 1928 el presidente Plutarco Elías Calles propuso la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), mismo que se fundó en marzo del año siguiente. El 22 de noviembre un pequeño grupo de políticos afines a Plutarco Elías Calles se reunieron en la casa de Luis L. León, en Londres 156 de la Ciudad de México, para iniciar los trabajos de organización del PNR. Algunos políticos del grupo fueron: Gonzalo N. Santos, Emilio Portes Gil, José Manuel Puig Casauranc, Manuel Pérez Treviño, Manlio Fabio Altamirano, David Orozco y Aarón Sáenz. Fungiendo como primer presidente del comité directivo Plutarco Elias Calles, Luis L. León como secretario general y el general Manuel Pérez Treviño como tesorero. El 5 de enero de 1929 se convocó a una convención, que se llevaría a cabo el 4 de marzo de ese mismo año en la ciudad de Querétaro, para formalizar los estatutos de la nueva organización y presentar al candidato presidencial del Partido Nacional Revolucionario. El Partido Nacional Revoluci...
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